
Pequeño hijo del silencio
Entre parajes de dura escarpa
Te aposentas convidando miradas.
Mas valiera no decir nada
El viento confundido hace
Suyas frases errantes.
Convirtiéndolas en tenue ambiente
Siniestras consecuencias, fantasmas impacientes,
Aguardan su entrada
Ya que nunca nada es suficiente
Valioso recurso rozar el medio
Lanzando un ancla frágil
Aun así sensación táctil
Servirás de vehiculo
Amalgamado el momento eres transportado
Y es ya el sueño tu origen
Su marco la fantasía.
Y es ahí donde encuentras
Tu voz más sincera



